miércoles, 4 de marzo de 2009

AÑO LITURGICO







El Año litúrgico o Calendario litúrgico es el ciclo de las celebraciones litúrgicas durante el año de las iglesias cristianas que determina cuando se celebran las fiestas, memoriales y solemnidades y qué porciones de las escrituras deben ser leídas. La iglesia occidental (Católica y evangélica) y la oriental (Ortodoxa) tienen distintas fechas para las distintas fiestas pero la secuencia es esencialmente la misma.

El Año Litúrgico esta dividido en varios ciclos, llamados tiempos litúrgicos:


* Tiempo de Adviento* Tiempo de Navidad
* Primera parte del Tiempo Ordinario
* Tiempo de Cuaresma* Triduo Pascual* Tiempo de Pascua
* Segunda parte del Tiempo Ordinario


En cada tiempo litúrgico, el sacerdote se reviste con casulla de diferentes colores:


Blanco significa alegría y pureza. Se utiliza en el tiempo de Navidad y de Pascua
Verde significa esperanza. Se utiliza en el tiempo ordinario
Morado significa luto y penitencia. Se usa en Adviento, Cuaresma y Semana Santa
Rojo significa el fuego del Espíritu Santo y el martirio. Se utiliza en las fiestas de los santos mártires y en Pentecostés.
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Las FERIAS, son los demás días de la semana que no son Domingo. Los días en que no se conmemora a ningún santo generalmente también se llaman “ferias” y la Misa que se celebra en esos días se llama: “ Misa de feria”.
Las ferias pueden ser corrientes o privilegiadas. Las ferias privilegiadas son las de Adviento y de la Cuaresma.
Las MEMORIAS son celebraciones discretas que tan sólo se agregan a la celebración que corresponde al día. La memoria es obligatoria o libre. La obligatoria debe celebrarse si no está impedida; la libre se observa o no, según la oportunidad o la devoción.
Las FIESTAS son celebraciones de mayor importancia, pero que se realizan totalmente en el día asignado a la fiesta.
Las SOLEMNIDADES son las celebraciones aún más importantes:
* Siempre empiezan en las “Vísperas“, es decir, la tarde del día anterior.* A veces tiene “vigilia“, es decir, tiene Misa propia el día anterior: Navidad y Pentecostés.* A veces tienen “Octava“, es decir, la celebración se prolonga durante toda la semana que sigue: Pascua y Navidad.


TIEMPOS DEL AÑO LITURGICO


ADVIENTO
El Adviento es un Período de cuatro semanas, donde preparamos nuestro corazón esperando la venida de Jesús. “Adviento” significa: “venida, llegada”. Quiere celebrar la triple venida de Jesús: Jesús es el que vino (nacido de la Virgen María), el que viene (Hoy, en los signos de los tiempos), el que vendrá (con gloria, al final de la historia).


Es Jesús ayer, hoy y siempre.


El Adviento consta de cuatro domingos antes del 25 de diciembre y de dos períodos: - desde el primer domingo hasta el 16 de diciembre; - desde el 17 hasta el 24 de diciembre.
Inicia con las vísperas del domingo más cercano al 30 de Noviembre y termina antes de las vísperas de la Navidad. Los domingos de este tiempo se llaman 1°, 2°, 3° y 4° de Adviento.


Los días del 16 al 24 de diciembre (la Novena de Navidad) tienden a preparar más específicamente las fiestas de la Navidad.


I Domingo, la vigilancia en espera de la venida del Señor.


II Domingo, la conversión, nota predominante de la predicación de Juan Bautista.


III Domingo, el testimonio, que María, la Madre del Señor, vive, sirviendo y ayudando al prójimo.


IV Domingo, el anuncio del nacimiento de Jesús hecho a José y a María.


El Adviento es un tiempo de alegre espera; la espera de la llegada del Señor. Por eso escucharemos en los textos y cantos palabras alusivas a la venida del Señor.


Las grandes figuras que la liturgia nos presenta es este período son: - el profeta Isaías, - Juan Bautista, - La Virgen María que espera, prepara y realiza el adviento del Señor.


En Adviento se usa el color morado. El tercer domingo de adviento, llamado “Gaudete” = Gozo, se utiliza el color rosado, indicando la alegría al acercarse ya el nacimiento del Señor. (Cf. Flp. 4, 4-5, usado como antífona propia de ese día: “Estad alegres en el señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca”) Además, durante este tiempo no se dice ni se canta el Gloria, pero se sigue cantando el Aleluya antes del Evangelio.


NAVIDAD


La Navidad es el final y la coronación de este tiempo de espera. El tiempo de Navidad empieza en las vísperas del 25 de diciembre y dura hasta el Bautismo del Señor inclusive (y no hasta el 6 de enero, como algunos piensan).
La Epifanía se celebra el domingo siguiente al 6 de enero. Es un tiempo Alegre, donde alabamos al Señor que ha nacido y se utiliza el color blanco, símbolo la de Alegría y Gozo de la Venida del Salvador. Durante este tiempo la Iglesia celebra también la fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José (domingo entre el 25 de diciembre y el 1 de enero, o si no existe, el 30 de diciembre), que es un ejemplo para las familias.
El día de los Reyes Magos es la fiesta de la Epifanía. Es la fiesta de la manifestación y revelación de Dios: Cristo es la luz de todos los pueblos. El tiempo de Navidad termina con la celebración del Bautismo de Jesús por Juan Bautista. El Bautismo del Señor se celebra el domingo después de la Epifanía.
La celebración del misterio de Navidad comienza desde la tarde del 24 de diciembre, hasta la noche del día 25. En menos de 24 horas, la Iglesia proporciona a quienes quieren celebrar la venida del Señor, 12 lecturas bíblicas llenas de mensaje para una vida comprometida.
El día de Navidad para los católicos es día de precepto, es decir, se debe asistir a Misa aunque no sea domingo, pudiendo cumplirse este precepto si se asiste el 24 de diciembre por la tarde o a cualquier Misa del día 25.

Con la Misa vespertina del día 24 termina el tiempo de Adviento y se entra en la celebración del misterio navideño. Se leen textos del Profeta Isaías, anunciando con alegría la llegada del Salvador a celebrar sus bodas con la humanidad; de los Hechos de los Apóstoles, con el primer discurso de San Pablo, que da testimonio de Cristo, hijo de David, que viene a salvar a su pueblo; y desde luego, del Evangelio, con el relato del nacimiento de Jesús en Belén.
Hay tres Misas diferentes más durante el día siguiente, –25 de diciembre- con lecturas que enriquecen la meditación sobre el Misterio de la Encarnación. Los católicos asistimos regularmente solo a una de ellas, sin embargo, la Iglesia aconseja que los textos bíblicos de las cuatro celebraciones sean leídos durante esos dos días en los hogares católicos, aprovechando que las familias enteras acostumbran reunirse alrededor de la mesa. Con esta práctica se crea un ambiente propicio para la meditación y aceptación de Jesús Salvador en la vida de cada uno, motivando así a un cambio positivo en la vida.

CUARESMA

La Cuaresma comprende los cuarenta días de preparación antes de la Pascua de Resurrección. Es el tiempo de preparación a la Pascua de Resurrección, que va desde el Miércoles de Cenizas hasta la hora de nona (las tres de la tarde) del Jueves Santo, estrictamente hablando.
El miércoles de cenizas recuerda a cada cristiano su situación de pecado y la necesidad de convertirse. Estamos invitados a hacer justicia con nuestras limosnas, la oración y el ayuno.
El tiempo de la cuaresma es desde luego un tiempo de conversión. También recuerda los cuarenta días que Jesús vivió en el desierto y su lucha contra las tentaciones.
La Cuaresma abarca cinco domingos más el domingo de Ramos y es un período de liturgia sobria. Se utiliza el color morado, no se dice ni canta el Gloria y tampoco el Aleluya; ni se ponen flores en el altar. La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén se recuerda el Domingo de Ramos, primer día de la Semana Santa y de su Pasión. A continuación, los Días Lunes, Martes y Miércoles Santo son días donde se continúa viviendo la Cuaresma con palabras que invitan a la Pronta Conversión.

TRIDUO PASCUAL

El Triduo Pascual de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo es el corazón del año litúrgico. Comprende los tres días desde las Vísperas del Jueves Santo hasta las II Vísperas del Domingo de Resurrección. Prácticamente, ya es tiempo de Pascua, aunque tiene una consideración especial.
Jueves Santo en la Cena del Señor

La Última Cena que Jesús celebró con sus discípulos en Jueves Santo es la fiesta de la Eucaristía, el primer sacrificio eucarístico en que recordamos su institución. En la mañana del Jueves Santo, aún en Cuaresma, se celebra la Misa Crismal, que es la Eucaristía en que el Obispo consagra el Óleo de los Enfermos, el Santo Crisma y el oleo de los Catecumenos. Con el fin de dar la oportunidad a los fieles de participar en la celebración, se traslada a veces la Misa Crismal al día anterior.

El Pórtico del Triduo Pascual La misa vespertina de hoy (jueves) tiene que ser presentada y ambientada, antes que nada, como introducción a la celebración de la Pascua anual. El Triduo del Señor muerto, sepultado y resucitado -la Pascua anual en tres días, de tanta resonancia bíblica desde el Antiguo Testamento- esta constituido propiamente por el viernes, sábado y domingo, pero por voluntad de Pablo VI comienza con la misa de la Cena del Señor que se convierte en pórtico, casi una Misa vigilar.

La Misa vespertina de Jueves Santo es una Eucaristía festiva, pero no tan solemne como lo será la de Pascua. Es el pórtico del Triduo y debe celebrarse como tal, como una iniciación. Es también la fiesta del sacerdocio, de todos los sacerdotes. Después de la Comunión, la Sagrada Reserva es llevada en procesión solemne hacia un lugar donde se hace oración durante la noche. Luego se desnuda el altar, mientras se escucha el relato de cuando Jesús ora en el huerto de los Olivos.
Viernes Santo en la Pasión y Muerte del Señor

En Viernes Santo recordamos la muerte de Jesús en la cruz para salvarnos. La liturgia de este día es de una sobriedad muy elocuente. Es el día de la Pasión del Señor y no se celebra la Eucaristía. Puntos culminantes de la liturgia de Viernes Santo son el relato de la Pasión según san Juan, la Oración Universal y la Adoración de la cruz. El rito de la Comunión empieza con el Padre Nuestro.
La cruz es la victoria del amor sobre la muerte y el pecado. Este es un día de ayuno y de abstinencia, es decir: se disminuye la cantidad de alimento y nos abstenemos de comer carne. Es también un día de silencio y de recogimiento interior.
La Iglesia no celebra un funeral, sino la muerte victoriosa del Señor. Es un día de amorosa contemplación del Sacrificio de Cristo.
Es el único día del año en el que no se celebra la Eucaristía, es decir, no hay Misa, ni Consagración del pan y el vino, recordando que en estos días (viernes y sábado) los Apóstoles estuvieron escondidos y sumergidos en la tristeza por miedo a los judíos y por la pena de ver preso y condenado a su Maestro. Hay, sin embargo, celebraciones solemnes que convocan a todos los fieles para:

La Liturgia de la Palabra. Son lecturas Bíblicas del profeta Isaías (Antiguo Testamento), que anuncia detallando de manera sorprendente la pasión del Mesías, y del Nuevo Testamento, el relato de la Pasión de Cristo narrada por San Juan y de la exaltación de Jesús Crucificado como “sumo sacerdote que penetró en los cielos” (Hb 4, 14). En estas lecturas se subraya el aspecto glorioso de la Pasión, para manifestar a Cristo como Rey y como Dios. Se concluye con una solemne oración de los fieles por las grandes intenciones de la Iglesia y del mundo, poniéndolas al pie de la Cruz, sobre la cual muere Cristo por todos los hombres.
La Adoración de la Cruz. Es más bien la Adoración de la persona de Cristo Crucificado y el misterio significado por esta muerte por todos los hombres. No es el material de la cruz, sino lo que la cruz significa para nosotros lo que los cristianos adoramos. La Iglesia levanta el signo de la victoria del Señor para manifestar el cumplimiento de lo que Jesús había dicho: “Y yo cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí” (Jn 12,32). Al contemplar a Cristo Crucificado, vienen a la mente sus palabras. “Nadie tiene mayor amor, que el que da su vida por sus amigos” (Jn 15,13).

La Comunión. Aunque durante el viernes y sábado santos no se celebra ningún sacramento, se reparte entre los fieles la comunión, consagrada desde el día anterior, para permitir una mayor unión con el Cristo que nos salva con su muerte.

Sábado Santo/Vigilia Pascual en la Sepultura del Señor.

El Sábado Santo es un día de silencio y de oración, sin música ni adornos. En este día se suelen organizar retiros para profundizar el misterio pascual. Es conveniente celebrar en común la Liturgia de las Horas, u otras celebraciones en torno al sepulcro del Señor, a su cruz o a los dolores de la Virgen.

Símbolos y ritos de la celebración

BENDICIÓN DEL FUEGO.-Es el inicio de la vigilia. Habla del paso de las tinieblas a la luz, de la noche al día. Las tinieblas simbolizan el pecado y la muerte; y la luz simboliza a Cristo Resucitado.
CIRIO PASCUAL.- Se enciende el Cirio Pascual, que simboliza a Cristo resucitado y se reparte su fuego para encender las velas que todos los fieles llevan a la celebración, significando que Cristo, “Luz del Mundo”, ilumina la vida de los hombres con su Resurrección. Se coloca al frente, en el presbiterio, desde donde domina toda la asamblea.

PROCESIÓN.-Consiste en entrar al templo o lugar de la celebración, precedidos por el Sacerdote que lleva el Cirio Pascual en Alto, significa que somos el Nuevo Pueblo de Dios, nacido de la Pascua; peregrinos seguimos a Cristo Resucitado, nuestro Jefe y Luz del Mundo a través del desierto de esta vida hacia la Patria Celestial.

LITURGIA DE LA PALABRA
El símbolo de la luz del cirio cede el lugar a la realidad de Cristo, luz del mundo, presente en su Palabra, proclamada en esta noche. En ninguna otra celebración hay tantos textos como en esta. Son nueve lecturas que presentan en síntesis la Historia de la Salvación. Las lecturas se hacen a manera de diálogo entre Dios y la comunidad, cada una está precedida de momentos de silencio, aclamaciones y cantos de salmos. Las siete primeras lecturas se hacen del Antiguo Testamento, para admirar la obra de la Creación (Génesis); recordar los prodigios que hizo Dios con Israel su Pueblo (Éxodo); leer a los profetas que anunciaron la Salvación que Dios realizaría para todos los hombres; las siguientes dos lecturas son, una de San Pablo que anuncia a la nueva Iglesia que Cristo resucitado de entre los muertos, ya no muere más y la más importante, el Evangelio, que narra la Resurrección del Señor.

LITURGIA BAUTISMAL.-Momento en que se bendice el agua bautismal, se celebra el Bautismo a quienes se hayan preparado para ingresar en la comunidad cristiana y se renuevan las promesas bautismales por parte de todos los presentes.

LITURGIA EUCARÍSTICA

Como en todas las Celebraciones Eucarísticas (Misas), se prepara el altar con los dones del pan y el vino, para hacer presente la Pascua de Cristo, como Él nos lo enseñó. La celebración eucarística es el centro de toda la vigilia. La palabra eucaristía, significa “acción de gracias”. En esta noche pascual, la Iglesia celebra su acción de gracias a Padre por habernos dado a su Hijo muerto y resucitado. En esta noche se comprende más que nunca el porqué los primeros cristianos llamaron Eucaristía a la Cena del Señor. Este es el momento en que nació la verdadera Eucaristía: ¡La Pascua!. Por esto, el Misterio de la Noche Pascual culmina en la Eucaristía, que ya no la ofrece Cristo solo, sino en compañía de su Iglesia.
Domingo de Pascua en la Resurrección del Señor

La Vigilia de Pascua .-Es la celebración de la muerte y resurrección de Cristo. Se celebra en la madrugada del Domingo (y no en la noche ni en la tarde del Sábado). Ésta es la noche santa, la noche que recuerda la victoria de Cristo sobre la muerte, la noche en que la Iglesia desde su comienzo espera la segunda venida del Señor. Primero, los fieles reunidos escuchan las lecturas de la Palabra de Dios que les recuerdan la historia de la salvación desde la creación hasta la resurrección de Jesús. Se enciende el cirio pascual, imagen de Cristo, quien ilumina el mundo. La noche culmina en la celebración de los sacramentos de la Pascua: el Bautismo, por el cual el hombre muere con Cristo para luego resucitar con Él a una vida nueva (Rom 6, 8), y la Eucaristía, en la cual los Apóstoles reconocen al Señor en la fracción del pan. La Vigilia Pascual es la celebración más importante y con diferencia de todo el año cristiano y de toda la vida del cristiano, y debe celebrarse como tal. Vivamos como tal la celebración de nuestra redención, nuestro paso (pascua) de la muerte a la vida. La mañana del Domingo se celebra la solemne misa de Pascua, la misa del día y en la tarde, la II Visperas Bautismales, con procesión al bautisterio y aspersión del agua, con las que termina el triduo de Pascua.

TIEMPO PASCUAL

El Tiempo Pascual o de Pascua dura siete semanas (50 Días). Comienza con la fiesta de la Pascua de Resurrección o incluso podría considerarse que empieza con el Jueves Santo y el Triudo Pascual. Los cincuenta días después de Pascua se prolongan como un solo día de fiesta, como un solo gran domingo. Y durante todo este tiempo la Iglesia canta la alegría del Cristo Resucitado. Las fiestas más importantes de este tiempo son la Ascensión y Pentecostés.
La Ascensión celebra el regreso del Cristo Resucitado a la Casa de su Padre. Así abre para todos nosotros el camino hacia el Padre Dios. Se confirma y manifiesta de manera solemne a Jesucristo como Señor del Universo.

Pentecostés cierra el tiempo pascual. Celebra la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles. Jesús no deja abandonados a sus apostoles. Al contrario, les envía los dones necesarios. En el Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha. Según San Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, es el día en que nace la Iglesia.

TIEMPO ORDINARIO

A los domingos entre el Bautismo del Señor y el Miércoles de Ceniza y desde Pentecostés a Adviento, se los llama “los domingos durante el año”. Son 33 o 34 según el año. Este tiempo es llamado: “tiempo ordinario”. Cada uno de estos Domingo “durante el año” nos ayuda, a través de las lecturas, a comprender mejor a Jesús y su mensaje de amor.
Desde el tercer domingo durante el año se sigue el Evangelio según uno de los evangelistas: Mateo es el guía para el ciclo A, Marcos para el ciclo B, y Lucas para el ciclo C. San Juan es el evangelista para la parte capital o principal del año litúrgico, la Cuaresma y los domingos de Pascua.
Para este Tiempo Litúrgico, se utiliza el color verde.

CUARESMA Y SEMANA SANTA I





CONOZCAMOS NUESTRA FE CATÓLICA




La cuaresma y Semana Santa




- Los católicos celebramos en estos días ¨LA CUARESMA Y LA SEMANA SANTA¨. Recordamos la pasión y muerte de Jesús .- ¿Sabes? Lo más importante en estos días de Cuaresma es que te ¨CONVIERTAS¨.¿ Y qué significa convertirse ? Convertirsees ¨cambiar¨, luchar por quitarte lo malo, lo que ofende a Dios . Convertirse es también tratar de ser cada día mejor en todo lo que haces.

¿QUÉ ES EL MIÉRCOLESDE CENIZA?- La CUARESMA empieza el MIÉRCOLES DE CENIZA ; este día vamos a la Iglesia para que el Padre nos haga con ceniza una cruz en la frente y diga ¨Conviértete y cree en el Evangelio ¨ .¿ Por qué hacemos ésto los católicos ?- Esta costumbre es para recordarnos que todos algún día hemos de morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.
- Esto también significa que todo lo ¨material ¨, como nuestra casa, la comida y las cosas quetenemos, se acaba, y lo único que nos llevamos de este mundo es ¨ LO BUENO Y LO MALO QUE HAYAMOS HECHO ¨ en nuestra vida.





¿ QUÉ ES LA CUARESMA ?En la cuaresma recordamos los 40 días que Jesús pasó en el desierto rezando y sin comer para prepararse antes de salir a predicar.- Cada año Dios te ofrece la Cuaresma como un tiempo especial para tres propósitos:1) Arrepentirte de tus pecados2) Hacer penitencia.3) Convertirte.
1) ARREPENTIRTE DE TUS PECADOS :- Es tiempo de pensar:¿ Qué pecados he cometido ?
- Que de verdad te duela haber ofendido a Dios que ha sido tan bueno contigo.Es tiempo de arrepentirse y pedir perdón. - Si tus faltas son pequeñas, basta con que tú solo le pidas perdón a Dios y le digas que vas a luchar duro para no volverlo a hacer.





- Si tus faltas son graves, debes hacer una CONFESION ; busca al Sacerdote, él es quien puede darte el perdón de Dios.- Recuerda que Dios te ama muchísimo y que siempre te perdona.





2) HACER PENITENCIA :- Si de verdad te duele haber ofendido a Dios, puedes REPARAR tus faltas, puedes purificar tu alma haciendo sacrificios.¿ Qué es hacer un sacrificio ?. Es ofrecer a Dios , porque lo amas, cosas que te cuesten trabajo, como por ejemplo: no comer algo que querías, ayudar a otro en su trabajo, ser amable con el que te cae gordo,etc. Cada uno escoge lo que más le cueste.- En estos días de cuaresma piensa cada mañana: ¿ Qué sacrificio voy a ofrecer hoy a Dios ?


3) CONVERTIRTE :- Convertirte es cambiar. Dejar de una vez por todas lo malo y buscar ser mejor.¡ Si quieres cambiar, ahora es cuando !Para cambiar de verdad, es muy importante que hagas buenos propósitos, que pienses cuales cosas concretas quieres cambiar y luego, cada noche, revises si cumpliste, verás como vas mejorando. - Reza mucho... pídele a Dios su ayuda para cambiar. ¡ Con la ayuda de Dios, puedes lograr cualquier cosa !



AYUNO Y ABSTINENCIA : - Durante la Cuaresma, la Iglesia nos pide dos sacrificios especiales :



1) AYUNAR --- es decir, hacer una sola comida fuerte al día , el miércoles de ceniza y el viernes santo.El ayuno obliga a todas las personas de 18 a 59 años.



2) GUARDAR ABSTINENCIA --- es decir, no comer carne todos los viernes de cuaresma. El no comer carne puede sustituirse por un sacrificio todo los viernes de cuaresma.La abstinencia obliga desde los 14 años.

¿QUÉ ES SEMANA SANTA?- Al final de la cuaresma los católicos celebramos la Semana Santa, en la que recordamos la pasión, muerte y resurrección de Jesús.- La Semana Santa comienza con el DOMINGO DE RAMOS, este día recordamos cuando Jesús entró a Jerusalén y todo el pueblo lo alabó como Rey. Este día, los católicos llevamos palmas a la Iglesia , como los judíos en tiempo de Jesús, para que las bendigan.

EL JUEVES SANTO :

- El jueves de la Semana Santa, recordamos el día que Cristo tuvo la ULTIMA CENA con sus apóstoles. Esta cena es muy importante porque en ella Jesús,como sabía que iba a morir, quiso hacer algo para poder quedarse para siempre con los hombres. ¿ Y cómo hizo ésto ? Dejándonos LA EUCARISTIA, o sea la COMUNION . Entonces, cada vez que comulgamos, Cristo que está en la hostia, entra en nuestra alma.

EL VIERNES SANTO :

- Después de la última cena, Jesús fué a rezar a un monte que se llamaba de los Olivos y allí lo tomaron preso. - Después lo interrogaron, lo azotaron, le pusieron una corona de espinas, se burlaron de El y finalmente le clavaron en una cruz y murió.

- ¡ Cuánto habrá sufrido ese día Nuestro Senor! ¿Por qué El, siendo el hijo de Dios, quiso pasar todo este sufrimiento? Sólo por el grandísimo amor que te tiene a ti y a cada uno de los hombres; para perdonarte tus pecados y para que pudieras salvarte.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN- Después de su muerte, Cristo fué sepultado y al tercer día RESUCITÓ. Este domingo de resu-rrección es el día más importante de la Semana Santa, es el día de más alegría para nosotros los católicos.

- ¡ Cristo ha triunfado sobre la muerte! ¿ Y qué logró con ésto ? Abrir de nuevo las puertas del cielo, o sea que al morir, podamos salvarnos y vivir por siempre felices en compañía de Dios.

PROPÓSITO DEL MES :Queremos invitarte a seguir estos propósitos la Semana Santa, para acompañar y mostrar tu amor a Jesús.En la portada del folleto viene un racimo de uvas; ilumina cada uva según vayas cumpliendo los propósitos.


LUNES --- Leer este folleto en familia.


MARTES --- Leer en la Biblia la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.


MIÉRCOLES --- Pensar en mis defectos y en cómo mejorarlos.

JUEVES --- Dar gracias a Jesús por dejar nos la Comunión. Comulga.


VIERNES --- Visitar la Iglesia para acompañar a Cristo en su dolor.


SÁBADO --- Hacer un sacrificio especial.


DOMINGO --- Estar felices.Festejar en familia que Cristo ha resucitado.

FUNDAMENTO BIBLICO




LA TENTACIÓN DE JESÚS EN EL DESIERTO.

“PRÓLOGO” AL RESTO DE LA EXPOSICIÓN DE LA OBRA MESIÁNICA DE JESÚS.
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
“Cuaresma, tiempo de conversión”

Evangelio según san Mateo 4:1-11


1 Entonces fue llevado Jesús por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. 2 Y, habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, al fin tuvo hambre.3 Y acercándose el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4 Pero él respondió, diciendo: Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Le llevó entonces el diablo a la Ciudad Santa, y, poniéndole sobre el pináculo del Templo, 6 le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo, pues escrito está: “A sus ángeles encargará que te tomen en sus manos para que no tropiece tu pie contra una piedra.” 7 Le díjo Jesús: También está escrito: “No tentarás al Señor tu Dios.” 8 De nuevo le llevó el diablo a un monte muy alto, y mostrándole todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 le dijo: Todo esto te daré si de rodillas me adoras. 10 Le dijo entonces Jesús: Apártate, Satanás, porque escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás y a El solo darás culto.” 11 Entonces el diablo le dejó, y llegaron ángeles y le servían.


COMENTARIO-ESTUDIO


Nos encontramos con uno de los relatos más misteriosos e incomprensible o enigmático de los evangelios según san Mateo, en el se expone un elemento diabólico; la tentación.

Comienza el relato con la expresión entonces, con esta forma se esta vinculando que sucedió luego del bautismo de Jesús y la expresión se transforma en un simple cambio de escena. Jesús, sometido en todo a la acción del Espíritu Santo, el relato dice que “fue llevado Jesús por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo”. Va al desierto para ser “tentado” por el diablo. La palabra usada lo mismo puede significar “tentación” en el sentido de solicitar al pecado, que indicar, simplemente, ser sometido a prueba.

El desierto aparece en la literatura judía y oriental como lugar donde moraba: los malos espíritus, y en especial los demonios como los dicen otros relatos evangélicos. Pero tiene también otro sentido mesiánico, además de lugar de penitencia y aislamiento.
Las comunidades de esenios y Qumrán son un claro ejemplo de ello.

El diablo : significa, conforme a su etimología “echador,” en sentido de acusador, calumniador o tentador. Se decía que su oficio era triple, solicitar al hombre al pecado (cf. Zac 3:1; Job 2:6ss), acusarlo luego ante el tribunal de Dios y aplicar la muerte en castigo al pecado; de ahí llamarle en la literatura rabínica, “el ángel de la muerte.”

El tiempo que se establece para esta tentación es de cuarenta días y cuarenta noches. Podemos fijar atención en esta cifra, es de ambiente bíblico, así es como se menciona en el diluvio (Gen 7:12), también en la estancia de Moisés en el Sinaí (Ex 24:18), lo mismo en los años de Israel en el desierto (Núm 14:33-34).

Dice el relato; “Y, habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, al fin tuvo hambre. Y acercándose el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”, con cuya respuesta esperaba saber si era el Mesías o no, que transforme estas piedras en pan. Sugerencia bajo capa de piedad: que no sufra un privilegiado hijo de Dios. “Hijo de Dios” se refiere, como en otros casos (Mt 8:29; 27:40.43; Mc 1:1), al Mesías, esto se comprende en especial porque con el bautismo se le proclamó “su” Hijo (cf. Mt 9:25). Se esperaba entonces que el Mesías, al modo de Moisés, haría descender otra vez del cielo una lluvia de “maná”, del que se comería en aquellos años. Acaso pueda en el evangelista san Mateo un recuerdo de esto.

Jesús le contesta con un argumento de la Escritura: “Está escrito.” La palabra de Dios cierra toda discusión. “El hombre no vive sólo de pan, sino de toda palabra que sale de boca de Dios” (Dt 8:3). Jesús alude aquí al sentido espiritual de confianza en la omnipotencia de Dios, en función de otra vida superior, a la que hay que atender con preferencia. Que es lo que Jesús recordará más tarde junto al pozo de Siquem: “Mi alimento es hacer la voluntad de aquel que me envió” (Jn 4:34). Por eso dijo a sus discípulos: “Yo tengo una comida que vosotros no sabéis” (Jn 4:32).
Jesús pudo hacer el milagro. Pero éste no debe hacerse inútilmente. El abandono al Espíritu y a la Providencia fue el medio para rechazar la tentación.

Continua el relato con esta forma; “Le llevó entonces el diablo a la Ciudad Santa” ¿es el diablo quien tiene la iniciativa?, es un enigma, pero la expresión muestra que este sujeto tiene la iniciativa, pero sin exigir una acción física. Desde allí, el diablo interviene para que Jesús esté en la “Ciudad Santa,” Jerusalén, y sea “puesto” sobre el “pináculo” del Templo, probablemente era la techumbre desde donde se lograría mejor la espectacularidad de la propuesta que el maléfico hace.
En una de las concepciones rabínicas se contaba precisamente que el Mesías se revelaría estando de pie, sobre el techo del Templo, para anunciar a Israel que su redención había llegado. En aquel ambiente, y a la hora de los sacrificios, hubiese sido un prodigio tal que acusaría ser él el Mesías.

De nuevo Jesús rechaza la tentación con la Escritura: “No tentarás al Señor tu Dios,” que se refiere al Dt 6:16, y se alude con él al pasaje del Éxodo cuando, faltos de agua en el desierto, exigían los israelitas a Moisés un milagro. “¿Por qué tentáis a Yahvé?” les dijo Moisés (Ex 17:2). Nuevamente Jesús, confiando en la providencia de Dios, rechazó la tentación. No era “confiar” en Dios arrojarse temerariamente, exponiendo su vida, y esperar que Dios milagrosamente lo salvase. Los ángeles protegen al “justo” (Sal 91:11ss), pero no al temerario suicida. Y esto suponiendo que no le propusiese tirarse, por lo descabellado, desde una altura 180 metros, (altura estimada según el historiador Judío Flaviano Josefo)

En la tercera tentación el diablo interviene para que Jesús vea los reinos del mundo y su atracción, dice el relato que: De nuevo le llevó el diablo a un monte muy alto, y mostrándole todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, le dijo: “Todo esto te daré si de rodillas me adoras.”


Los judíos contemporáneos de Jesús esperaban un Mesías político y nacional, que aparecería con pompa dominación y prodigios. Así se presentaron una serie de pseudomesías, como se ve en los evangelios (Mc 10:35ss; Lc 24:21; Jn 6:15). No es que el diablo tenga dominio sobre el mundo. Únicamente en el sentido de que influye en sembrar el mal, Jesús le llamó “príncipe de este mundo” (Jn 12:31), y San Pablo le llega a llamar “Dios de este mundo” (2 Cor 4:4). Por eso Jesús, citando de nuevo la Escritura (Dt 6:13), desenmascara la falta de sus poderes y le ordena que se aparte: “Teme a Yahvé, tu Dios y sírvele a El.” Sólo a Dios se puede adorar y temer como fuente y dador de todo poder. Mt modifica homogéneamente la cita explicitándola a su propósito.
Y el diablo se retiró, como dice Lucas, “temporalmente.” No directamente, pero sí indirectamente, tentó luego a Jesús a través de los fariseos y saduceos, queriendo intimidarle en el desarrollo de su mesianismo; de las turbas, que querían hacerle rey temporal; de los que intervinieron en la pasión. Todos colaboraron a aquel momento, del que Jesús dijo: “Viene el príncipe de este mundo contra mí” (Jn 12:31). Entonces el Padre, por el abandono de Jesús en su providencia, hizo lo que antes El no quiso realizar: “vinieron los ángeles y le servían,” es decir, le trajeron alimento: (Mt 8:13; 25:44, etc.) tiene aquí este sentido.

Sobre estas tentaciones mesiánicas, se lee que muchos han pensado que fue una victoria ejemplar y eficiente de Jesús sobre las tentaciones y pecados genéricos de los hombres, tales como la gula, la vanagloria y la soberbia, que cita San Juan (1 Jn 2:16). Así se podía Jesús compadecer de nosotros y animarnos en la lucha: “Confiad, yo he vencido al mundo” (Jn 16:33). Para otros significan la absoluta impecabilidad de Jesús: “¿Quién de vosotros me argüirá de pecado?” (Jn 8:46). Otros querían ver que en el desierto donde Israel fue tentado y pecó, Jesús supera aquella conducta.
La interpretación general, sin embargo, es que tienen un valor mesiánico. Jesús es tentado en cuanto Mesías, pues el diablo le dice: “Si eres Hijo de Dios,” palabras que se refieren directamente al Mesías, aunque en esta redacción literaria, van a tener el sentido del Mesías-Dios.

CUARESMA Y SEMANA SANTA II




CONOZCAMOS NUESTRA FE CATÓLICA



La cuaresma y Semana
Santa.



- Los católicos celebramos en estos días ¨LA CUARESMA Y LA SEMANA SANTA¨. Recordamos la pasión y muerte de Jesús .- ¿Sabes? Lo más importante en estos días de Cuaresma es que te ¨CONVIERTAS¨.¿ Y qué significa convertirse ? Convertirse es ¨cambiar¨, luchar por quitarte lo malo, lo que ofende a Dios . Convertirse es también tratar de ser cada día mejor en todo lo que haces.

¿QUÉ ES EL MIÉRCOLESDE CENIZA?- La CUARESMA empieza el MIÉRCOLES DE CENIZA ; este día vamos a la Iglesia para que el Padre nos haga con ceniza una cruz en la frente y diga ¨Conviértete y cree en el Evangelio ¨ .¿ Por qué hacemos ésto los católicos ?- Esta costumbre es para recordarnos que todos algún día hemos de morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.

- Esto también significa que todo lo ¨material ¨, como nuestra casa, la comida y las cosas quetenemos, se acaba, y lo único que nos llevamos de este mundo es ¨ LO BUENO Y LO MALO QUE HAYAMOS HECHO ¨ en nuestra vida.

¿ QUÉ ES LA CUARESMA ? En la cuaresma recordamos los 40 días que Jesús pasó en el desierto rezando y sin comer para prepararse antes de salir a predicar.- Cada año Dios te ofrece la Cuaresma como un tiempo especial para tres propósitos: 1) Arrepentirte de tus pecados 2) Hacer penitencia. 3) Convertirte.

1) ARREPENTIRTE DE TUS PECADOS :- Es tiempo de pensar:¿ Qué pecados he cometido ?
- Que de verdad te duela haber ofendido a Dios que ha sido tan bueno contigo.Es tiempo de arrepentirse y pedir perdón. - Si tus faltas son pequeñas, basta con que tú solo le pidas perdón a Dios y le digas que vas a luchar duro para no volverlo a hacer.

- Si tus faltas son graves, debes hacer una CONFESION ; busca al Sacerdote, él es quien puede darte el perdón de Dios.- Recuerda que Dios te ama muchísimo y que siempre te perdona.

2) HACER PENITENCIA :- Si de verdad te duele haber ofendido a Dios, puedes REPARAR tus faltas, puedes purificar tu alma haciendo sacrificios. ¿ Qué es hacer un sacrificio ?. Es ofrecer a Dios , porque lo amas, cosas que te cuesten trabajo, como por ejemplo: no comer algo que querías, ayudar a otro en su trabajo, ser amable con el que te cae gordo,etc. Cada uno escoge lo que más le cueste.- En estos días de cuaresma piensa cada mañana: ¿ Qué sacrificio voy a ofrecer hoy a Dios ?
3) CONVERTIRTE :- Convertirte es cambiar. Dejar de una vez por todas lo malo y buscar ser mejor.¡ Si quieres cambiar, ahora es cuando !Para cambiar de verdad, es muy importante que hagas buenos propósitos, que pienses cuales cosas concretas quieres cambiar y luego, cada noche, revises si cumpliste, verás como vas mejorando. - Reza mucho... pídele a Dios su ayuda para cambiar. ¡ Con la ayuda de Dios, puedes lograr cualquier cosa !


AYUNO Y ABSTINENCIA : - Durante la Cuaresma, la Iglesia nos pide dos sacrificios especiales :

1) AYUNAR --- es decir, hacer una sola comida fuerte al día , el miércoles de ceniza y el viernes santo.El ayuno obliga a todas las personas de 18 a 59 años.
2) GUARDAR ABSTINENCIA --- es decir, no comer carne todos los viernes de cuaresma. El no comer carne puede sustituirse por un sacrificio todo los viernes de cuaresma.La abstinencia obliga desde los 14 años.

¿QUÉ ES SEMANA SANTA?- Al final de la cuaresma los católicos celebramos la Semana Santa, en la que recordamos la pasión, muerte y resurrección de Jesús.- La Semana Santa comienza con el DOMINGO DE RAMOS, este día recordamos cuando Jesús entró a Jerusalén y todo el pueblo lo alabó como Rey. Este día, los católicos llevamos palmas a la Iglesia , como los judíos en tiempo de Jesús, para que las bendigan.

EL JUEVES SANTO :

- El jueves de la Semana Santa, recordamos el día que Cristo tuvo la ULTIMA CENA con sus apóstoles. Esta cena es muy importante porque en ella Jesús,como sabía que iba a morir, quiso hacer algo para poder quedarse para siempre con los hombres. ¿ Y cómo hizo ésto ? Dejándonos LA EUCARISTIA, o sea la COMUNION . Entonces, cada vez que comulgamos, Cristo que está en la hostia, entra en nuestra alma.

EL VIERNES SANTO :

- Después de la última cena, Jesús fué a rezar a un monte que se llamaba de los Olivos y allí lo tomaron preso. - Después lo interrogaron, lo azotaron, le pusieron una corona de espinas, se burlaron de El y finalmente le clavaron en una cruz y murió.
- ¡ Cuánto habrá sufrido ese día Nuestro Senor! ¿Por qué El, siendo el hijo de Dios, quiso pasar todo este sufrimiento? Sólo por el grandísimo amor que te tiene a ti y a cada uno de los hombres; para perdonarte tus pecados y para que pudieras salvarte.


DOMINGO DE RESURRECCIÓN- Después de su muerte, Cristo fué sepultado y al tercer día RESUCITÓ. Este domingo de resu-rrección es el día más importante de la Semana Santa, es el día de más alegría para nosotros los católicos.

- ¡ Cristo ha triunfado sobre la muerte! ¿ Y qué logró con ésto ? Abrir de nuevo las puertas del cielo, o sea que al morir, podamos salvarnos y vivir por siempre felices en compañía de Dios.

PROPÓSITO DEL MES :Queremos invitarte a seguir estos propósitos la Semana Santa, para acompañar y mostrar tu amor a Jesús.
En la portada del folleto viene un racimo de uvas; ilumina cada uva según vayas cumpliendo los propósitos.

LUNES --- Leer este folleto en familia.



MARTES --- Leer en la Biblia la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.MIÉRCOLES --- Pensar en mis defectos y en cómo mejorarlos.JUEVES --- Dar gracias a Jesús por dejar nos la Comunión. Comulga.

VIERNES --- Visitar la Iglesia para acompañar a Cristo en su dolor.
SÁBADO --- Hacer un sacrificio especial.

DOMINGO --- Estar felices.Festejar en familia que Cristo ha resucitado.